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Acerca de una viajera, una familia, unos niños lobo y un papa oso. (Filmografía Mamoru Hosoda)

Hace unos meses escribía sobre la filmografía de Makoto Shinkai, me refería a como el calificativo del “nuevo Miyazaki” es tremendamente injusto con los nuevos realizadores. Shinkai es uno entre tantos que han sido apelados con este término y entre los otros afectados está Mamoru Hosoda. No sólo ha sido el mérito individual de sus películas han influido en la percepción, ha influido la popularidad inherente a ellas. Es reconocible entre el público no familiarizado con el anime, no es de extrañar que los medios (especialmente los occidentales) se hayan apurado en ensalzarlo.

No se me malinterprete, le considero un realizador que ha demostrado tener potencial. Más esa es la particularidad aún no ha logrado alcanzar su consagración (aunque ha estado muy cerca). Para este reportaje sólo se toman en cuenta sus 4 películas independientes (no son partes de franquicias).

  • LA CHICA QUE SALTABA A TRAVÉS DEL TIEMPO (2006)

Hosoda dirigió una película de Digimon y One Piece, respectivamente, en el 2000 y 2005. Ambas fueron bien recibidas entre sus fanáticos, junto a su trabajo como director de pequeñas secuencias y animador, Mamoru ya tenía labrado un nombre como alguien competente, especialmente en el ámbito de capturar la fluidez de la animación. Sin embargo, para despegar necesitaba un proyecto libre de las ataduras de una franquicia, trabajaba para Madhouse y estos viendo su relativo éxito le encomendaron este proyecto.

La película está vagamente basada en la novela homónima de Yasutaka Tsutsui, el guión fue adaptado por Satoko Okudera, quien se convertiría en un habitual en el staff de Hosoda. La temática es sobre los cambios de la adolescencia a través de la inevitabilidad del tiempo, un aspecto único en su filmografía porque desde Summer Wars queda claro que su visión temática gira alrededor de las relaciones interpersonales en el núcleo familiar.

Por esta mismas razón muchos la consideran su mejor obra o por al menos su favorita, y no les faltan méritos. Desde su mismo planteamiento ya hay genialidad, usualmente en las películas acerca de la juventud y la adolescencia hay una actitud directa de cómo quisieran atrasar lo inevitable, aquí se utiliza la misma particularidad de la película para hacerlo patente.

 

Que Makoto sea capaz de regresar en el tiempo es narrativamente gracias al artefacto dejado por Chiaki y simbólicamente son los mismos regresos a la rutina y el no querer aceptar el cambio propio de la juventud (especialmente quienes terminan la secundaria). Fusionar orgánicamente mecánica y narrativa es un valioso mérito. El cómo cada uno de estos viajes es abordado da movilidad a la historia además de que cada uno sirve de exploración a nivel de trama y de profundización.

Hosoda captura esto a través de un enfoque guiado al movimiento, fijándose en la gesticulación, y de paso exhibiendo el gran trabajo de Madhouse, buscando esas miradas propias de cada personaje. Por eso Makoto es tan entrañable, su amplio repertorio de acciones, todas tan creíbles como naturales son un seguro de empatía.

También se utiliza un plano abierto que corta la imagen en dos, logrando una clara distinción entre la parte de la acción y el entorno, esto brinda espacio a la película. Logramos distinguir claramente que está pasando y da una “sensación de libertad” (tal como debería ser la juventud ¿No?). Si a todo le sumamos su final no es de extrañar el porqué de su popularidad.

Es imaginativa a la vez que tampoco llega a ser muy complicada, entrañable más no melosa, mantiene un delicado equilibrio entre profunda y entretenida. Sus principales contras son el notable salto de tono, secundarios desaprovechados, una falta de capa más en desarrollo para Chiaki, sin embargo sigue teniendo un estilo muy particular que no ha vuelto a replicar y que precisamente por ello seguirá siendo única.

  • SUMMER WARS (2009)

Gracias al éxito de la chica que saltaba a través del tiempo y en línea con el plan de Madhouse de estrenar una película cada temporada en ese año, Hosoda se le da vía libre para dirigir otra película. El guión nace de una idea original de Mamoru durante un viaje a la ciudad de Ueda, gira alrededor de la sensación, interacción y actitudes de una familia para alguien que no ha contado con una.

No sólo el viaje sirvió como inspiración, la ciudad de Ueda es elegida como localización de la película y la familia de los protagonistas está inspirada en el clan Sanada. Ambas elecciones contribuyen a una de las sensaciones primas de la obra, la naturalidad. La historia está predispuesta a ser orgánica gracias al enfoque del planteamiento. Para complementar, la premisa necesitaba de un conflicto que pusiera a prueba los lazos de las instituciones familiares, aquí entra en juego el mundo virtual de Oz y el conflicto de la IA.

Ya el equipo debía asumir la responsabilidad de traducir estas intenciones en acciones. Hiroyuki Aoyama se desempeñó como director de animación, ya habían trabajado en la anterior película y esto es notable por su tendencia hacia la fluidez y el realismo. Por esta razón se encarga de las escenas de “acción real” mientras que Tatsuzou Nishida se encarga de las escenas de acción, ósea de la parte virtual de la historia (donde reside el conflicto físico).

La película se apoya sobre dos pilares: la naturalidad y la interacción familiar. La primera se refiere a la cotidianidad de una reunión familiar mientras la segunda ya es la interacción entre sus miembros. Para capturar la esencia de ambas se necesita de la animación y dirección correctamente enfocados, reside en la fluidez y sobre cómo se captura, justamente uno de los puntos fuertes de la obra.

Gracias a la dirección de Aoyama se prioriza las faciales de los personajes que sirve de apoyo a una de las insistencias de Mamoru (incluir como personajes principales a los 80 miembros de la familia). Así su participación dure pocos minutos, todos cuentan con reacciones únicas y expresivas, la dirección se aprovecha de ello para utilizar secuencias donde gran parte de la familia participe, reforzando la conexión. Son planos amplios, que utilizan el espacio para ubicar a sus personajes en contraste del fondo y en posición en unos contra otros, ósea, son composiciones estructuradas aun pasando por casuales.

 

La acción también es fluida y muy entretenida, al regirse bajo las reglas de un mundo virtual pueden ignorarse las reglas físicas y centrarse como espectáculo. La cámara se enfoca desde la dureza de cuando se inflige el golpe a la devastadora reacción, si además le sumamos la variedad de colores, las batallas son llamativos enfrentamientos cromáticos.

El segundo pilar depende enteramente de cómo la obra desarrolle al guión, para ello Mamoru se vale de la copia de elementos tan básicos y lógicos que resulta hasta extraño no verlo en más obras. La familia tiene una matrona cuyo cumpleaños es el trasfondo de la historia, la bisabuela Sakae, quien no sólo es la dirigente de la familia. Durante el transcurso de la película se evidencia cómo ella ha logrado una gran variedad de contactos y puede ser muy influyente.

Hay pequeños grupos entre la misma familia, sean tías, tíos, primos, hermanos y hermanas. Los niños que juegan, quienes cocinan, quienes se encargan de guiar al resto, quienes reúnen las cosas, grupos que siempre están presente en cualquier reunión familiar y a los cuales se les dedica un espacio.

Por eso el protagonista es un ente externo a este tipo de contextos, sirve como punto de vista que aprende a la par del espectador. Las interacciones familiares no sólo son naturales, cobran más valor porque Kenji no las conocía así. El mundo virtual de Oz sólo sirve como el catalizador de la puesta a prueba de esta institución, y si bien se puede argumentar que este de alguna forma sobra (porque además existe el conflicto con Wabisuke) tampoco resta temáticamente.

También es muy curioso su elección de seiyus, la mayoría sólo habían trabajado pocas veces como tales o este fue su primer trabajo. Ryūnosuke Kamiki es Kenji, reconocido por su papel de Marki en Howl Movings Castle (y recientemente Taki en Your name) y por ser un actor frecuente en la industria televisiva. Nanami Sukaraba es una idol dedicada a la televisión y es la voz de Nanami, Sumiko Fuji es una consagrada actriz y su único papel de seiyu ha sido en esta película como Sakae.

Por estas razones Summer wars es tan recordada, tiene un gran encanto y el equilibrio de intimidad-entretenimiento necesario, desde aquí Hosoda empieza a tratar con las temáticas alrededor de las relaciones interpersonal más íntimas, partiendo desde la generalidad, la familia. Sabiendo esto, resulta lógico su abordaje en próximas películas.

  • WOLF CHILDREN (2012)

Gracias a la acogida de Summer Wars, Hosoda decide fundar su propio estudio, junto con Yuichiro Saito, el Estudio Chizu abre sus puertas en 2011. Esta es la primera película producida del estudio en colaboración con Madhouse, la historia es una idea original de Hosoda y escribe el guión junto a Satoko Okudera, quien ya había colaborado en las dos anteriores películas.

Esta vez Mamoru particulariza su visión temática previa, ya no es sobre la familia sino de la maternidad. La historia gira alrededor de la crianza de Ame y Yuki por su madre Hana, el padre es un hombre lobo y por lo tanto ambos niños también.

Repite como director de animación Hiroyuki Aoyama, participan por primera vez con Hosoda Hideki Hamasu y el gran Toshiyuki Inoue. Si bien la acción no cuenta con acción física si necesitaba de transiciones que resultaran naturales entre el estado de los niños como humanos a lobos, además necesitaba contar con una visión clara del tiempo y de cómo este afecta a los personajes, como van cambiando, que marcas se van acentuando, en resumen, crecimiento.

Y esta es mi película favorita de Hosoda, la más cercana de alcanzar un estatus de obra maestra (lo único que le falta para su consagración). Su evolución como director es notable gracias al refinamiento de técnicas que capturan la importancia del momento, como el famoso plano lateral donde realiza un time skip sin necesidad de un corte (every frame is a painting tiene un excelente vídeo al respecto).

Se centra en los personajes y como su relación con el medio va cambiando conforme su personalidad se va definiendo, el miedo de Ame reemplazado por el afán de su instinto natural, Yuki cautivada por su naturaleza mientras va apreciando más y más su parte humana. Encapsula estos sentimientos y procesos a través de las interacciones con su espacio, le da vida al conflicto de cada uno.

Porque si bien la temática principal es la maternidad, el implicar crecimiento ya implica numerosos temas íntimamente relacionados, la búsqueda de quien soy y cuál es mi lugar en el mundo. Cimentar las relaciones con mis cercanos (especialmente con Hana). El material a tratar es amplio y se puede prestar a enredos y malentendidos, sin embargo, Hosoda ha logrado que todo se asuma de forma natural, no existen huecos narrativos, su proceso de crecimiento es coherente.

El tono puede prestarse a la melancolía casi a cada escena, y si bien en los últimos minutos existe, justamente sucede en el tramo final de la obra. Durante el resto del filme hay momentos de ternura, felicidad, convivencia, abrigo, familiaridad, dolores, conflictos etc. Este es uno de sus puntos fuertes, es tal como debería ser la vida, ni completamente agrio o dulce sino una inesperada mezcla.

Sus últimos minutos si bien me gustan y les considero el final perfecto, puedo entender a quienes la acusan de lacrimógena. La canción en los créditos y las tomas bajo la lluvia para algunos son manipuladoras, no las trato como tal y las considero bien planteadas por ser la nostalgia de no saber cuándo ha pasado tanto tiempo e impresionarse por ver ya crecidos a quienes tanto han pasado contigo.

Y por último Hana, una chica que ha asumido el papel de madre sin que nadie le haya indicado cómo serlo. Ella evoluciona durante la historia, al inicio es la evidente protagonista porque es ella quien debe proteger a sus niños y además enseñarles, hasta que al final con estos ya buscando su camino, ella es el hogar protector que les ha protegido durante sus vidas, que les ha instruido y que siempre les protegerá. Es completamente una madre.

Como Mamoru planteo la historia, saber que implicaba, como capturarlo en la cámara y brinda una historia tan cálida, pura e íntima son las razones de porqué la considero lo mejor de su filmografía. Por contar una relación donde siempre está presente el amor aún si nunca es nombrado.

  • EL NIÑO Y LA BESTIA (2015)

La segunda película del Estudio Chizu, esta vez completamente bajo su producción. Vuelve a ser una idea original de Mamoru y sólo él trabaja en el guión, su enfoque es inmediatamente reminiscente a Wolf Children porque su tema gira alrededor de la paternidad, no obstante, las formas son distintas, mientras que Wolf Children es cálida y tierna como el amor de una madre. El niño y la bestia tiene acción, es desafiante, irregular y enérgica como la atención paternal (por supuesto esto es una generalización).

Como la obra si concentra gran parte de su conflicto y mensaje en la acción física se necesita de una dirección en animación capaz de concentrase en estos golpes de efecto, esta vez los encargados son Hideki Hamasu y el ya recurrente Hiroyuki Aoyama. Ambos logran batallas claras y activas, agregado al refinamiento de las escenas de entrenamiento.

Yendo al punto, esta es la película que menos me gusta del autor, algo que sólo puedo explicar a su acaparamiento en el guión, posiblemente si alguien más hubiese participado este no tendría tantos y tan serios huecos argumentales, pero primero ¿cómo tratan su temática?

La historia gira alrededor de como Kumatetsu va convirtiéndose en un padre para Ren, no es un aprendizaje precisamente consensuado ni amable, el mantiene su actitud rebelde y errática, pero la traduce a enseñanza enfática y la satisfacción de criar un aprendiz.

Resulta obvio que la película ya tiene predispuesto un camino muy claro desde el planteamiento y si este ya de por si es bueno, crece aún más con los personajes secundarios. El mismo Kumatetsu no es sólo padre, es un hijo que lucha por atención frente a su perfecto hermano (Iouzan), este mismo hermano representa lo que para todos es un buen padre, aunque su falta de tacto terminaría conllevando a otro problema, Ren conoce a su padre biológico y despierta en él sentimientos de contradicción.

Su estructura es muy sólida y fácilmente podría prestarse a un abordaje robusto, pero como es tratado cada subtema es pobre y poco desarrollado. La relación entre Ren y su padre biológico ocupa poco tiempo de pantalla y sólo ocurre casi al final de la obra, el papel fallido de Iouzan como padre hubiese sido el contraste perfecto, sólo que ocurre al final, de forma muy inesperada, sin estar sustentada por alguna escena previa y por lo tanto desaprovechando la comparativa.

El enfrentamiento Iouzan-Kumatetsu sólo ocupa el inicio de la obra, porque si bien la historia se desarrolla alrededor de su lucha, el enfrentamiento simbólico (como figuras paternales) es la excusa temática y no alcanza la plenitud porque ni a Kumatetsu se le dedica suficiente tiempo ni existen comparativas suficientes.

No obstante, el mayor lastre de la obra es la poca interacción de Kumatetsu con Ren, el desarrollo del instinto paternal en quién debería convertirse el símbolo es apresurado. Si bien es cierto que Hana de Wolf Children se formaba como madre y por lo tanto su trato es cariñoso eso no quiere inferir que Kumatetsu sólo por ser hombre sea completamente ajeno, frío y agresivo. Que pueden existir padres capaces de expresar su cariño más allá del final de la obra (Como pequeño ejemplo Vegeta).

Mamoru Hosoda tiene 51 años, en plena juventud de esta industria. Pongo mi mano en el fuego a que terminará consagrándose como uno de los grandes directores de la historia (por al menos ya es parte de los mejores de la actualidad), no en vano, sólo lleva 4 películas, 3 las cuáles considero muy buenas y un estudio a sus espaldas, además de prestigio, especialmente en occidente. E inclusive puede que su entrada entre los grandes esté más cerca de lo que parece, hay una tal Mirai no Mirai (cuyo tema es a hermandad) estrenada este año…

Written by Napo Jefferson

Aspirante a Ingeniero de Sistemas sin dejar de ser aprendiz hacia la Critica. Apasionado por el Cine, los videojuegos y el ANIME. Extremo aficionado a la música aunque no la entienda y mucho menos la componga. Puedes seguirme en @NapoTheGuy

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