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Top 6 Razones por que dejé de ver Dragon Ball Super

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Por mucho tiempo, los fanáticos de Dragón Ball debatimos entre si GT era o no una secuela oficial de la serie. Con el arribo de Dragon Ball Super, esas dudas fueron disipadas. Sin embargo, DBS no resultó ser lo que todos esperábamos.

Por eso aquí te traemos algunas razones para dejar de ver Dragon Ball Super. Nosotros lo estamos viendo ahora mismo, pero lo cierto es que no es igual que antes. En fin, pesamos a las razones…

Razones para no ver Dragon Ball Super

Razón #1 – Los primeros 2 arcos argumentales no tienen razón de ser

¿Quién no vio las más recientes películas de Dragon Ball? Si viste La Batalla de los Dioses y Resurrection F, probablemente esperabas que DBS partiera de lleno donde éstas quedaron. Lo cual no pasó.

En búsqueda de atraer más audiencia nueva que leales fans antiguos, la serie comienza haciendo una especie de resumen. Esto no estaría mal si se hubiera tomado la oportunidad para expandir la idea de las películas. Por supuesto, eso no llegó a suceder.

Los dos primeros arcos de DBS, uno con Freezer y otro con la introducción de los dioses, no aportan realmente nada nuevo que no estén las películas. No conformes con eso, las “versiones” de escenas ya mostradas en las películas quedaban sin duda mejor en la película. Un ejemplo claro es la batalla entre Beerus y Gokú, en el episodio 5. Comparada con su contraparte cinematográfica, la escena resulta aburrida y sobre extendida.

 


Razón #2 – No es una verdadera secuela

Aunque a menudo se trata a Dragon Ball Super como una secuela de Dragon Ball Z, en realidad no roza tanto el futuro como para serlo. Lo que va de Super hasta el momento se lleva a cabo antes del final de Z. Vendría estando ubicado entre la saga Majin-Buu y el arco introductorio de Pan y Uub.

Hasta que Super se extienda más allá del final de la era Z, todo estará “escudado” en la continuidad. Los límites recaen en lo que la serie puede hacer con las tramas y personajes nunca mencionados en GT.

 


Razón #3 – Se ve muy, muy mal

No es excusa para dejar de ver una serie, PERO es una razón para sentirse un poco decepcionado. Siendo Dragon Ball una franquicia tan famosa, y al ser DBS su triunfal retorno, da algo de pena ver lo poco que cuidan los detalles.

Las escenas más infames se pueden conseguir fácilmente por internet. Desde dibujos sacados de un molde hasta personajes que se ven diferentes entre cuadro y cuadro. Aparte, las escenas de pelea no tienen realmente el impacto al que los fans de DBZ estamos acostumbrados.

Si quieres un ejemplo más gráfico, puedes ver este video que te dejo aquí:

 


Razón #4 – Hay incluso menos tensión que en Dragon Ball Z

No es que un villano capaz de destruir la tierra sea cosa de broma. Pero en cuando en DBZ nos mostraron que prácticamente ninguna destrucción masiva era permanente, la tensión se fue un poco al garete. Mucho más si tomamos en cuenta que en Namek existen ciertas esferas del dragón extra esperando para ser utilizadas. En Dragon Ball Super la cosa no hace sino empeorar.

Por un lado está Beerus, siempre rondando y capaz de neutralizar posiblemente todas las amenazas existentes. Por otro lado, la capacidad de Whis de restablecer el tiempo en un santiamén. Y qué decir que Gokú pueda convocar a Zen-Oh si las cosas se van de las manos. Por no mencionar la técnica de Mafuba, reintroducida en el arco de Trunks-Futuro.

Teóricamente, no hay nada que detenga a Gokú, Vegeta o cualquier Guerrero-Z de vencer el próximo súper villano de turno.

 


Razón #5 – Arruinaron a Gohan

Gohan, ese crío más fuerte que Gokú, Vegeta y Cell. El chiquillo inteligente entrenado en combate por la niñera verde llamada Piccolo Daimaku. Ese mismo chico ahora se sienta sobre sus pulgares viendo como son Gokú y Vegeta quienes salvan el día.

Y todo para ¿convertirlo en el contador que su madre siempre soñó? No sé ustedes, pero a mí me parece una falta contra el personaje y sus fans el dejarlo en la banca de manera tan drástica e injustificada.

 


Razón #6 – GT hizo un mejor uso del canon preestablecido

Mientras que DBS se conforma con simplemente decir “aquí tenemos algo que convenientemente olvidamos mencionar antes”, la infravalorada saga GT no abordaba las cosas de esa manera. En GT, optaban por traer de regreso algo viejo, lo remoldeaban y le daban nueva dirección.

Este enfoque narrativo es evidente en la idea del Super Saiyajin 4. Esta forma requiere el dominio no sólo de la transformación Super Saiyajin, sino de la inestable transformación Ouzaru (Gran Simio). Conceptualmente, es una manera inteligente de recuperar un viejo concepto, pues requirió que Gokú aceptara una parte de sí mismo enterrada años atrás.

En contraste, el Super Saiyajin Dios (y por extensión, Super Saiyajin Blue) es mucho menos interesante. La historia detrás de la transformación es mucho más aleatoria, basada en “leyendas Namekianas” desconocidas hasta para Vegeta.

 


A pesar de todas estas razones, es conveniente aclarar que no pienso que Dragon Ball Super sea una causa perdida. Es probable que ciertos defectos jamás sean superados. Pero el hecho de que los arcos sean (honestamente) aleatorios brinda algo de esperanza.

Y tú, ¿te atreves a ver Dragon Ball Super?

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Escrito por マジェ・ッフ

Millennial and Proud! Interesada en temas diversos. Desde literatura hasta tecnología, pasando por la movida gaming. Amante de la animación japonesa, y de la animación en general.

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