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El Poder de la Dirección – Nichijo

“La dirección lo es todo”. Es una afirmación indiscutible en cualquier escuela de cine y está lejos de ser una expresión egoísta y orgullosa, es casi una amenaza. El guion, las actuaciones, la música, la escenografía, la iluminación… todo puede ser excelente, pero si la dirección es mediocre, incapaz de unir todo el material, vacía y simple, sin duda el resultado será olvidable.

Todo director carga con este gran peso, necesita pensar de manera constate cómo afrontar cada escena y como esta encajará en la planeación general. En este segunda entrega acerca de los Slice for Life, es necesario saber como la dirección es la encargada de utilizar todos los recursos que estén a su favor para capturar nuestra atención, logrando que una situación cotidiana no nos resulte aburrida.

Para ello, he elegido a una comedia destinada a ser un clásico, del mismo estudio que nos trajo Lucky Star (Kyoto Animation) es Nichijo, posiblemente el Slice for Life más explosivo.

Para empezar, es necesario saber el género al que apunta la obra.

Tenerlo claro es inmensamente importante por los distintos parámetros que facilita cada particular. Por ejemplo, para lograr la atmósfera tan opresiva de las películas de terror son utilizadas secuencias largas y cortes bruscos, la emoción de la acción es palpable en tomas cortas de movimiento frenético, la concentración en los personajes del drama es lograda a través de intercambiar plano general y acercamiento, etc.

La comedia es contraste. Si bien no existe una regla universal en cómo funciona un chiste, la comparación entre preparación y reacción suele ser de las más comunes, un ejemplo son los famosos vídeos de montajes. El Slice for Life suele utilizar esta técnica, Lucky Star alternaba el dialogo común con las imaginaciones de la chicas, Gakkou Gurashi altera su ambiente a través de lo que debería suceder y lo que sucede. Para Nichijo han decidido centrarse en esta técnica, y más que utilizarla como extra, decidieron explotarla.

Es una fiel adaptación del manga, son las mismas situaciones en cuanto a planteamiento: un policía solicitando revisar un bolso, jugar a las fuercitas, golpear con la tapa de un libro, la caída de una salchicha, la mordida de un perro etc. En definitiva acontecimientos mundanos, la única diferencia está en su ejecución en cuanto a las reacciones, referencias, percepciones de las chicas frente a las diversas situaciones.

La adaptación eleva al género al reflejar la realidad no de manera literal sino representativa. Me explico… han utilizado todos estos extras del manga y lo han animado como si cada uno fuese un acontecimiento en sí mismo.

Esto significa que la mordida de un perro es capaz de provocar un grito que traspasa el cielo, sale de la tierra y puede romper planetas. Así nos queda claro como el autor ironizó todas su intenciones con el título “Ordynary Life”.

Y que sepamos apreciarlo es gracias al director y al estudio, quienes se han encargado de pulir la obra hasta lograr todo su potencial, será un buen manga pero está restringido por las barreras de su medio, mientras que su adaptación animada contaba el presupuesto necesario para que la imaginación fluyera.

Por supuesto también habría podido salir mal, bastaba con dejar típicas reacciones, contenidas  aunque funcionales, pero insuficientes al momento de reflejar su idea y respetar una visión creativa.

Además, como no alabar el trabajo creativo. Se utilizan desde enmarcados imples con colores pastel, pasando por expresiones simplificadas y si cabe aún más simples, hasta llegar a secuencias completamente surreales donde mezclan imagen, dibujo y cualquier recurso capaz de lograr contraste, quedan expuestas paletas de colores listas para brindarle fuerza a la escena o a veces inexistentes. Cada escena es abordada como más se vea beneficiada.

La escena como ha sido descrita en el artículo previo es la mínima unidad de acción, y el programa es fielmente consciente de ello. Se divide en pequeños segmentos donde cada uno es una pequeña (gran) broma. Esto estructura a cada capítulo como una serie de Sketches, pero ojo, no confundir con el término general. Aquí este espacio suele estar planteado con personajes ya establecidos en la historia, solo de vez en cuando construye mundos auto-contenidos que aun así pueden afectar al resto. Poco a poco toda la segmentación va construyendo generalidad, dando forma a una historia central.

Todo este planteamiento es genial pero… ¿Cómo aporta al mismo programa? Nichijo se encarga de representar la vida cotidiana de manera increíble, a través de un pequeño cambio de perspectiva. Dando así otra lección al género: para representar a la cotidianidad no es necesario atenerse a bajos estándares escudándose en representar lo mundano, siempre es posible aspirar a dar un pequeño empujón a la perspectiva, aportar en vez de repetir.

Nichijo es comedia, y una muy sana. Recuerdo haber leído en algún comentario en YouTube sugiriendo que los niños deberían ver este programa y no podría estar más de acuerdo. Utiliza su contraste de manera inteligente, va a la risa y toca temas comunes.

Todo logrado por una acertada decisión de la dirección, del estudio que brindó su apoyo y, por supuesto, de los animadores quienes lo hicieron posible. El Slice for Life necesita a la dirección, la cooperación de esta y el resto de recursos llegaran a la esperada meta, aportar y ejemplificar.

Escrito por Napo Jefferson

Aspirante a Ingeniero de Sistemas sin dejar de ser aprendiz hacia la Critica. Apasionado por el Cine, los videojuegos y el ANIME. Extremo aficionado a la música aunque no la entienda y mucho menos la componga. Puedes seguirme en @NapoTheGuy

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