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Conociendo a las Chicas-Bakemonogatari

Monogatari series es uno de los pilares del anime actual, abarca momentáneamente 9 series y 3 películas, todas ellas se desarrollan en el mismo universo, siendo precuelas o secuelas de unas con otras. Cada una cuenta con un alto reconocimiento crítico, a la vez que fueron construyendo una incondicional legión de fans. Pero esta cantidad puede resultar abrumadora para los recién llegados, dudando si es mejor verla por orden de emisión o cronológico;  la respuesta podemos hallarla en la sabiduría popular, “empieza desde el principio”. En 2008  se emitió la primera serie: Bakemonogatari. Su elección no nace de la casualidad, esta es la encargada de introducirnos en su universo, para lograrlo su enfoque es diferente a cualquier otro tipo de programa, ignora el desarrollar  una temática central, su visión es hacia futuro, el objetivo es servir como introducción.

Como es lógico desde el primer capítulo el programa va forjando un estilo, como la presentación del  protagonista, donde utilizan al opening no como un resumen a largo o corto plazo de la historia, lo usan como acotador del pasado de Araragi. Aunque vaya a toda velocidad, podemos vislumbrar una presentación, acción, transformación, en conjunto una narración. Por supuesto no lo reconoceremos todo desde el primer instante, pero lograremos visualizar una primera imagen. Luego conocemos a Senjōgahara Hitagi, quien parece ser violenta e impredecible, al final del episodio la catalogan de la manera más precisa, ella es una Tsundere.

Ella es catalizadora de varias ideas, de manera básica es la introducción de las excentricidades, particularidad que comparten todos los personajes. En el caso de Hitagi, ella está poseída por un dios cangrejo, provocando una pérdida de peso en sentido literal y simbólico. En su ámbito simbólico, es la confirmación del uso de los openings a favor de la narración, el opening del segundo episodio tiene a esta chica como principal; Y si en un principio lo asociamos al momento, nuestra percepción va cambiando mientras el programa se va desarrollando, esta actitud de sorpresa frente al cambio de lo que creíamos cierto es aplicable al corto plazo, durante el segundo capítulo nos cuestionamos que tan válido es calificar a esta chica como solo una Tsundere.

Y en el tercer capítulo le llega el turno a Mayoi Hachikuji, quien es la representación del caracol, está pérdida (de nuevo) en sentido literal y simbólico. No es posible definirla de otro adjetivo que no sea explosiva, vivaz o enérgica, desde su primer encuentro con Araragi, sus conversaciones son cambiantes, inestables, resumiendo impredecibles y de nuevo, no hay mejor representación de esto que su opening, incapaz de estar quieto, es la esencia del personaje de Hachikuji, quien siempre está dirigiéndose a algún lado.

Al sexto episodio Kanbaru tiene su aparición, es el mono Suruga, su excentricidad está relacionada a sus deseos y la peculiaridad al momento de cumplirlos, además su amor no es con Araragi, todo esto se traduce en conversaciones a otro nivel, donde participan el engaño consiente y subconsciente. Todo se comprime en su opening donde se ejemplifican y relacionan los tres puntos centrales de su arco: Araragi, Hitagi y el baloncesto, siendo este último la representación de Kanbaru, dirigido desde la lejanía, visto de quien ha roto una amistad y perdido una relación.

La serpiente Nadeko es posiblemente la más marginada, producto del poco tiempo en pantalla, y aun así no se escatimaron recursos al momento de definirla, su opening es la pura concentración de inocencia, ella clamando por atención sin ser del todo atendida ni entendida. Su personalidad es tal como la de una niña, inocente y tierna, reforzado por su excentricidad, donde ella no ha sido la culpable, es por completo una víctima.

Por último, y solo por el orden de  los arcos tenemos a Hanekawa, la gata Tsubasa. A ella la hemos conocido en toda la serie, pero faltaba ese último empujón que diera a relucir toda su personalidad. Ella cuenta con dos openings, el primero enfocado a su parte humana, mientras que el segundo va hacia la dicotomía entre ella y Black Hanekawa, esta última es la excentricidad, una personificación dirigida a marcar el contraste de una chica que aparentemente es perfecta, cuando en realidad sufre por dentro.

Este ha sido un resumen del planteamiento de cada chica, apreciamos que cada una tiene personalidad definida y diferente a las demás, pero esta exploración no queda allí, Bakemonogatari juega con los estereotipos. Cada una tiene unas frases comunes, actitudes que al principio pasan por predecibles pero tal como se dijo en el inicio, mientras avanza el programa todas se van desvelando como personajes complejos, lo mejores ejemplos son Hanekawa y Hitagi, mientras que la primera sabemos y conocemos de sus deseos ocultos, Hitagi es la evolución del arquetipo (Tsundere). En la gata Tsubasa parte 2, somos espectadores de una interacción orgánica, recordemos todo está centralizado a ser una introducción, por eso cuando se deja narrar resulta apabullante el nivel que pueden alcanzar, un altísimo despliegue vocal, el dialogo guiado como acción, donde las palabras se mezclan con su onírico montaje, un vistazo a la auténtica maravilla de Monogotari series.

Y si hablamos de magia no se puede menospreciar todo el trabajo del nivel simbólico, uno inmensamente original y particular, categorizado como funcional en dos capas, primero tenemos a la transformación de la literalidad en montaje, el uso de las pantallas de Rojo y Negro es recordatorio de la fuente original, las novelas ligeras, también están los juegos de palabras, haciendo uso de los Kanjis y sus múltiples significados. En cuanto al significado profundo tenemos a su preciosa paleta de colores, a la precisión de la cámara, capaz de dotar segundas lecturas a cada escena, como los ángulos tan descuadrados del primer encuentro entre Hitagi y Araragi sugiriendo la venida de un cambio radical.

Para finalizar, puntualicemos que la estructura de la historia no es desfragmentada, cada capítulo inicia con la chica anterior, dotándole una visión orgánica a la historia, inclusive el primero inicia con Hanekawa cuyo catarsis ocurre previa a la narración. Convierten cada arco en un pilar de la toda la historia, ni siquiera desperdician sus auto-referencias, nada es en vano, tomemos todas las interacciones con la cuarta pared divertidas y contenidas hasta que finalmente la rompen.

Todo aporta en Bakemonogatari, no a la inmediatez sino al largo plazo, su objetivo es abrir el camino al resto de su universo, y no por ser una introducción es aburrida o mediocre, ejemplifica que por básica que pueda ser una obra no se debe escatimar esfuerzos en hacerla memorable.

 

Written by Napo Jefferson

Aspirante a Ingeniero de Sistemas sin dejar de ser aprendiz hacia la Critica. Apasionado por el Cine, los videojuegos y el ANIME. Extremo aficionado a la música aunque no la entienda y mucho menos la componga. Puedes seguirme en @NapoTheGuy